viernes, 28 de octubre de 2011

Un Ángel soberbio

Un Ángel soberbio:


Todos los que alguna vez hemos jugado futbol o practicado algún deporte, sabemos que durante el partido, entre la adrenalina y la pasión, la sangre se calienta, al grado de que muchos llegan incluso a perder la cabeza. Cuando se pierde un partido importante, por decir alguno, el clásico, duele en lo más profundo del orgullo, pues te conviertes en blanco de críticas y de burlas y el estado anímico de todo un equipo termina por los suelos. Es claro, con todo esto, que los jugadores del equipo perdedor salen calientes y con rabia del campo de juego.


Pero lo que pasó con Ángel Reyna es lo extremo de lo absurdo para un jugador profesional. Declarar sin pensar en las consecuencias que su equipo tiene una “defensa de plástico” y un “capitán de agua” es una falta de respeto para el equipo al que él se debe como futbolista y donde más oportunidades ha tenido, donde más ha destacado.


Reyna tuvo el mérito de ser campeón goleador el torneo pasado, pero esto no lo pudo realizar si no fuera por el apoyo de sus compañeros, esos mismos compañeros a los que ahora les falta al respeto. Bien dicen que esto no es nuevo, recordemos que hace unos meses Ángel llegó a los golpes con Aquivaldo Mosquera, el “capitán de agua”, en un entrenamiento.


¿Con qué cara puede Ángel Reyna criticar a sus compañeros tras el clásico si él mismo falló a la hora de rematar un centro, solo, con la portería abierta y el portero vencido, que hubiese sido el descuento y la reacción para su equipo? Sin embargo sus compañeros jamás lo señalaron por haber fallado esa oportunidad. Si Reyna cree que es figura está muy equivocado, en una institución como América, a pesar de su pésimo momento actual, figuras sobran, tanto las que ya están en el equipo como las que contratarán próximamente.


Reyna nuevamente se equivocó, recordemos que siempre ha sido señalado en su carrera por indisciplinas y por pasar sus noches de fiesta en fiesta. Ahora el castigo fue que lo separaron del América, de su equipo. ¿Volverá a jugar con el conjunto azulcrema? Francamente lo dudo mucho.


Ahora Ángel debe reflexionar sobre lo que hizo, debe entender que fue un error hablar mal de sus compañeros y que no era ni el momento, ni el lugar ni la forma de hacerlo. Si bien es un jugador con grandes cualidades, Reyna tiene que comprender que para ser un gran futbolista no sólo se necesita talento, también calidad moral y humildad. Aún está a tiempo de retomar su carrera, de corregir el rumbo y ser un jugador destacado dentro y fuera del terreno de juego. Esperemos que se dé cuenta de esto y logre convertirse en el futbolista ejemplar y destacado que muchos creen que puede ser. Así entonces.


Críticas y comentarios: chrystogaleana@yahoo.com.mx
Twitter: @chrystogaleana

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