lunes, 31 de octubre de 2011

Entre tufo a wisky y reformasdifuntas

Entre tufo a wisky y reformasdifuntas:


Entramos a la recta final del año y con ello llega el otoño de la LXI legislatura en ambas Cámaras del Congreso, una de las jornadas menos productivas y cuyo nivel de política (al menos en San Lázaro), versa entre discusiones de cantina (literal), y disputas por saber el nombre del más alcoholizado.


Es así como la “altura” de la acción política queda testificada en la discusión de la Reforma Política ante el Pleno de la Cámara de Diputados, donde la semana pasada el legislador priísta Julián Nazar vino a dar la revelación de la nula sobriedad del petista Muñoz Ledo: “Si le hiciéramos un análisis de alcohol al diputado Porfirio Muñoz Ledo, sería 90 por ciento alcohol y 10 por ciento botana”. Bien dicen que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad, pero combinación diputado-borracho, ni la verdad nos garantiza.


Estas actitudes a nadie espantan, pero el sentimiento de indignación siempre acompaña a la cada vez más decepcionada ciudadanía que es insultada sesión tras sesión en el Pleno, al ver cómo unos borrachos contaminan con su tufo a wisky el poder legislativo que deberían honrosamente ejercer.
Mientras las botanas y las bebidas afloran, el país y la sociedad continúan la exigencia de un discurso de calidad en la máxima tribuna del país y una reforma integral al sistema político mexicano. Ahora, la sociedad demanda más y mejores instrumentos democráticos y es así como se impone la llamada “revocación de mandato”, donde la dinámica es simple: legislador que no sirva, se va.


Al tema de la revocación de poder o mandato, todos le sacan vuelta, la búsqueda de perpetuarse a piedra y lodo es la única forma de unión de la partidocracia nacional, resultando en un superbotín a través de curules y escaños. Se hace de todo para no perder los privilegios que esto implica: monetarios, tráfico de influencias, negocios personales y de grupo. Y es que utilizando la lógica del político promedio… ¿Cómo darle a la ciudanía el poder de correr a sus empleados?
A pesar de la poca productividad en reformas, el Partido Acción Nacional (PAN) se cura en salud, su presidente Gustavo Madero pidió a la sociedad civil presionar a los legisladores del Revolucionario Institucional (PRI) y de la Revolución Democrática (PRD) que destraben las reservas en la reforma política, como la reelección legislativa, cuyo tema, aclaró, no debe verse como una batalla perdida, pero sí difunta a propósito de estos días, ¿cuántos de los 500 diputados pasarían la prueba y serían reelectos?


A estas alturas y con la reputación de los diputados por los suelos, ganada a pulso y con la desaprobación e indiferencia en temas político-electorales de la ciudadanía, ya que pocos se sienten representados, Gustavo Madero afirmó que su partido trabajará del lado de los ciudadanos para impedir que el PRI reinstaure el viejo sistema, la pregunta es ¿cuándo han cambiado las cosas? Si el fantasma del pasado y de la corrupción se le ha aparecido cada día a las dos administraciones blanquiazules.
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