martes, 30 de agosto de 2011

Abrirá nuevo museo en Tlatelolco

Abrirá nuevo museo en Tlatelolco:


Por primera vez se dará a conocer el mural más antiguo de México, que data de 1536, mide 12 metros cuadrados fue pintado en las paredes internas de la Caja de Agua de Tlatelolco y es producto de diez años de restauración y rearmado de los alrededor de 50 mil fragmentos de pintura descubiertos en el interior de la cisterna.


Dicha obra pictórica fue localizada en 2002, en el interior de una pila descubierta al pie de la fachada oeste del Convento de Santiago Tlatelolco y abastecía de agua al Colegio de la Santa Cruz. Se trata de un mural único, que manifiesta la fusión de técnicas pictóricas de las culturas mexica y europea durante los albores novohispanos, en el que están plasmadas escenas naturalistas realizadas por manos indígenas 15 años después de la Conquista.


Especialistas han logrado el rearmado de este mural a partir de 49 mil 800 fragmentos en que fue encontrado y que han unido sobre tres soportes metálicos, de tal manera que ya se aprecian imágenes de elementos acuáticos, figuras humanas, aves, un mono con su cría, una cruz y cenefas basadas en el cordón franciscano.


El recinto, que tenía previsto abrir el año pasado, ahora lo hará probablemente en el mes de septiembre, mostrará las partes originales de la cisterna hallada en 2002 y una recreación en 3D de la pintura mural realizada por indígenas a principios del siglo XVI.


La cisterna, inaugurada el 6 de enero de 1536 y descubierta durante una obra de urbanización por parte de la Secretaria de Relaciones Exteriores, está siendo restaurada por personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia, quienes hasta ahora han logrado montar una tercera parte de este gran rompecabezas.


La pila, de 5.20 metros por 8.60, en su parte exterior, y con una cara interna de 4 metros por 6.60, albergaba en su interior evidencias arqueológicas que manifiestan la fusión de las culturas mexica y europea durante los albores novohispanos, explicó Salvador Guilliem Arroyo, arqueólogo que encabeza este proyecto..


Sin embargo fue destruido intencionalmente por los indígenas en un ritual efectuado en el siglo XVII y colocaron los fragmentos con gran cuidado y respeto al interior de la Caja de Agua.


Con las piezas de la pintura mural se hallaron restos óseos de animales (peces, porcinos, bovinos y hasta cascarones de huevos), cerámica y porcelana china, lo que demuestra que cuando fue sellada se hizo una ceremonia de finiquito.
A partir de un estudio historiográfico, dice Guilliem, sabemos de la orden de un virrey para que se borre toda la huella del rostro indígena, de los indios del


México antiguo. Cuando llega la orden de clausura para esta construcción se hace una ceremonia con todo el pensamiento mesoamericano: la entierran pero como algo sagrado.
Paralelamente al rearmado se lleva a cabo un estudio de iconografía que casi está concluido, para determinar si existen algunas deidades en la pintura.


Respecto a las imágenes que se han ido descubriendo se observa una lechuza, un ave que está devorando a una serpiente parecida al Escudo Nacional y plantas de exuberantes pistilos.


Para la conservación de la obra pictórica se aplicó la técnica de ñaño partículas de cal (la millonésima parte de una partícula), con la cual se hizo el retiro de las sales que tenía, producidas por la humedad del lugar.


Además del mural, el Museo de Sitio Caja de Agua mostrará parte de los objetos que se han descubierto durante las excavaciones de la cisterna, entre los que destacan una olla de grandes dimensiones, cajetes, platos y fragmentos de figurillas.


“Son piezas que fueron matadas”, es decir fueron ofrendadas dentro de la Caja de Agua al momento en que ésta fue clausurada con la destrucción del mural.


También se exhibirán reproducciones de planos en los que se observa la representación de la cisterna novohispana, como el de Upsala, de 1550, el único en que se observa la Caja de Agua y la iglesia.


Otro es el plano de Trasmonte, en el cual la Caja ya no aparece, lo que coincide con la hipótesis de que el lugar fue clausurado en los primeros diez años del siglo XVII.


Para su apertura se realizan los estudios para determinar la cantidad de visitantes que podrá recibir sin que se afecten las pinturas murales, debido a que la concentración de gente provoca el aumento de temperatura y el nivel de humedad que dañan los pigmentos.


Olga Zavala A.

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